Madrid dio la bienvenida al verano de la mejor forma posible: celebrando el Día de la Música con un festival que consiguió hacer frente al calor y al fútbol, aprobando con nota y con modestas cifras de asistencia.
El festival Día de la Música arrancó en la Nave 16 del Matadero de Madrid el jueves 21 de junio con la actuación de Los Evangelistas, quienes contaron con la compañía de Soleá Morente y Carmen Linares, para ofrecer un sentido homenaje a Enrique Morente, ante un público de lo más heterogéneo. Tocando su recién estrenado disco, los componentes de Lagartija Nick y los Planetas mostraban su propia visión de la música del maestro inaugurando así el primero de los cuatro días de música que quedaban por delante.
TWO DOOR CINEMA CLUB APROVECHA PARA PRESENTAR DISCO
El considerado como “el día fuerte” del festival comenzó con los conciertos de Sr. Chinarro, Pegasvs o Jane Joyd entre otros, y contó con tres actuaciones que eclipsaron las demás: Azealia Banks, La Casa Azul y Two Door Cinema Club; seguidos muy de cerca por The Raveonettes, quienes tuvieron que competir con TDCC al compartir horario y actuar en un peor escenario (la Nave 16 y su calidad de sonido cuestionable). Actuaciones que nada tenían que ver entre sí a excepción de su público.
A las 20:15 horas de la tarde comenzaba puntual la neoyorkina, quien acompañada únicamente por su Dj y dos bailarinas consiguió mover a un público hasta entonces relajado. Repasando canciones de su EP ‘1991’ y presentando alguno de los nuevos temas que formarán parte de su primer disco, Azealia Banks no paró quieta ni un instante haciendo sudar a los asistentes bajo un sol que comenzaba a esconderse.
Cogió el testigo James Blake, intentando convertir el intimismo de su música en algo universal ante un público que quizás pedía más intensidad pero que se rindió ante canciones como ‘Limit to your love’. Con el final de su concierto el calor amainaba haciendo un favor a los allí preparados para saltar con Two Door Cinema Club, cabeza de cartel de esta primera cita del Día de la Música.
Los norirlandeses no defraudaron pero sin embargo no brillaron como se suponía que iban a brillar. Con la noticia del lanzamiento de su próximo disco recién anunciada, TDCC aprovecharon el Día de la Música para presentar algunos de sus nuevos temas, dejando al público un poco frío en un concierto con altibajos siendo los picos en positivo ‘Undercover Martyn, ‘Something good can work’, ‘What you know’ y ‘I can talk’.
Al término del concierto de Alex Trimble y los suyos con una sensación agridulce, tocaba decidir entre ver parte del concierto de The Raveonettes o La Casa Azul. Los que se decidieran por la última opción (The Raveonettes también habría sido buena elección) acertaron porque fue increíble el ambiente que se creó desde la primera canción en el escenario de RTVE.es con Guille Milkyway y su llamatiiva puesta en escena. Era difícil encontrar a alguien entre el público que no bailara al ritmo de la música, sonriera al escuchar sus letras, y en definitiva, se dejara llevar. Terminaba así el primer día a unas horas para volver a comenzar.
Como descubrimiento merece la pena citar a JD McPherson en el escenario UFI. Un concierto increíblemente especial con la nave hasta arriba de gente que no paraba de bailar y con un buen rollo que se mascaba en el ambiente. Uno de los grandes momentos de la tarde.
METRONOMY AL FIN EN MADRID
La segunda cita del Día de la Música comenzaba por la mañana, con una serie de conciertos gratuitos que poco tenían que envidiar a sus compañeros de primera hora de la tarde. Amatria, Templeton, Modelo de Respuesta Polar, Tuya y Luis Brea fueron algunas de las bandas que actuaron ante los mayores y pequeños que pasaron la mañana en el Matadero, dejándose sorprender por la buena música.
Sin apenas descanso llegaban los conciertos “oficiales” del festival, bajo un sol de justicia y un público que buscaba desesperadamente la sombra. Los más atrevidos salieron de ella con las actuaciones de Fanfarlo, Spoon y Mercury Rev. Fueron muchos los que huyendo del calor decidieron entrar en la Nave 16 (Escenario Spotify) y se encontraron con Breton, grupo londinense que ganó un número considerable de adeptos a pesar de compartir horario con el partido de fútbol y Love of Lesbian.
Afortunadamente fue el fútbol el gran perdedor de los tres en la tarde del domingo y LOL no tuvo que poner falta a sus seguidores, que fieles cantaron junto a Santi Balmes ‘Nadie por las calles’, ‘Niña imantada’ y ‘Wio’ para comenzar, y acompañaron al grupo durante dos horas de concierto – Love of Lesbian fue el grupo que contó con más minutos sobre el escenario – con cambio de vestuario, críticas a políticos y aviso de primer gol incluidos. Ante el escenario de Radio 3, una pantalla proyectaba simultáneamente el partido de España pero eran los menos los que se decidieron por esa opción y no por Breton o LOL.
Terminaban Santi Balmes y los suyos y el cambio de público se hacía notar. Seguidores de LOL que se iban, amantes de Metronomy que llegaban. Y mientras Maxïmo Park preparados para saltar al escenario. Y sí, saltaron, literalmente. Derroche de energía de los británicos que presentaban su nuevo disco ‘The National Health’, con un Paul Smith (cantante) y Lukas Wooller (teclista) soberbios.
Perfecta previa al turno de sus compatriotas Metronomy, quienes comenzaron su concierto con fuerza (y un poco antes de la hora oficial de inicio) y con dedicación a los franceses incluida – la canción ‘Heartbreaker’ fue para ellos. Cientos de personas cantaron los temas de su último disco, ‘The English Riviera’, en la que era su primera actuación en Madrid, a la vez que unos pocos menos cantaban con Apparat en la Nave 16, quedando totalmente embobados con los berlineses.
Dos grandes bandas que ponían el cierre al Día de la Música, que consigue mantener el listón al mismo nivel que años anteriores y hacer frente a la maldición que parece existir con los festivales en Madrid.










